Cuaderno de bitácora

miércoles, 28 de abril de 2010

Viaje en barco, leyendo Rayuela. He subrayado otro par de frases importantes.

Ojos cerrados, el sol desabrochándome la piel de invierno, terraza con alguna emisora portuguesa llena de temazos de todos los tiempos haciéndonos compañía en la sobremesa. Oasis de paz compartida. A ti te daba sueño, venga, jo, no te duermas. 

Conversación a cinco o seis bandas, sin intermediarios telemáticos. Cara a cara y de maravilla; desnudez hasta cierto punto. Jugamos a irnos hasta que nos vamos. 

Ella vuelve y yo me alegro.

Y tú, que me facilitas la vida. Eres mi marea. Me vienes y me vas, me vas mucho. No me dejas indiferente nunca, me haces zozobrar un poquito, pero luego siempre me acabas recogiendo en tus brazos y me impulsas hacia arriba. 

Al final, revuelo por dentro y por fuera. Hay cosas que remueven las entrañas con furia, sin tapujos, con una alegría que llena, que por fin llena. 


Y todo, por 9,90€ más
la gasolina de tu coche rojo.

2 post-it:

Guaju dijo...

Me gusta leerte así, como lo haces ahora... sin censura...sin caparazón... escribiendo con la libertad que brinda hacerlo sin ninguna pupila amiga clavada en la espalda...

Respecto a Rayuela, un día comparamos qué frases son importantes para cada una... a ver si hay consenso... jajajaaja

Un besazo de lunes y mañanero...

Amanda Green dijo...

A mí también me gusta, Guaju, ya era hora...

¿Consenso? No sé yo... Norma nº1: No valen frases de dos páginas ;-)

Besín y a currar!