Esta lluvia me puede

viernes, 11 de junio de 2010

A veces la vida te dibuja cosas para que tú las colorees a tu manera, para que llegues a una conclusión y la apliques en el día a día. Ayer fue un día de pensar en soledades. Nadie quiere estar solo. Nadie debería estar solo, afrontar la vida en soledad es incoherente y merma las capacidades del ser humano. O eso creo yo, YO, que a veces necesito tanto estar sola para pensar, para adaptarme a las situaciones nuevas... Pero sí, lo creo firmemente. La soledad es un bálsamo en cantidades terapéuticas.

Y, sin embargo, el mundo de las relaciones es tan complejo...
La amistad es un tema muy interesante y peculiar. Yo un día pensé que sabía de qué iba, pero ya no tengo ni idea. En este asunto, sobrevivo.
El amor es un sentimiento universal que nos hace mejores. Si no, no es amor. En este asunto, soy afortunada.
Podría seguir hasta infinito, pero es que cada relación tiene sus peculiaridades. Me gusta explorar las mías, analizarlas, encontrar el esqueleto, descubrir dónde se asientan. En realidad, sólo mimo las que más me gustan, soy así de egoísta. Hay otras que te exprimen y después te dan una patada en el culo. Así de gracioso.

Esto es vida... Nadie podrá negar que me queda muuuucha sangre en el cuerpo. Me alivia sentirme viva.